ENTRONIZACIÓN DE LAS IMÁGENES DEL SEÑOR Y LA VIRGEN DEL MILAGRO EN LA CATEDRAL SALTEÑA

La entronización de las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro en el altar mayor de la Catedral Basílica de Salta abrió el sábado 24 de julio los cultos de la Fiesta del Milagro, que concluirán el 15 de septiembre, con la tradicional procesión y la renovación del Pacto de Fidelidad del pueblo salteño.

La ceremonia de entronización. WEB

La ceremonia fue presidida por el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, invitó a pedir por el fin de esta pandemia que se ha hecho “tan larga” y recordó que la Eucaristía es “el centro de la vida del cristiano, el centro de los devotos del Señor y la Virgen del Milagro”.

“En los momentos de la fundación del Milagro, María está al pie del sagrario, así la encuentran y así la descubren como la que intercede ante Jesús que es el Emmanuel, el Dios con nosotros. También nosotros en estos días queremos vivir ese mismo movimiento, dejarnos llamar por el Señor y responder a esa invitación, viniendo, rezándole. Algunos lo harán dirigiéndose a los templos de nuestras parroquias, en nuestros barrios. Todos buscando el rostro del Padre para descubrir nuestro propio rostro, el de hijos delante de Dios, el de hermanos delante de los otros hombres y mujeres que nos rodean y habitan este mundo”.

Al reflexionar sobre el texto evangélico de la multiplicación de los panes, el arzobispo salteño afirmó: “Él multiplica lo que somos, nuestros talentos, nuestras posibilidades. También nosotros, por la propia experiencia humana, por la fragilidad de nuestra condición, por la presencia dolorosa y humillante de nuestros pecados, sabemos que no podemos enfrentar el mundo de hoy”.

“Hemos experimentado y seguimos experimentando la fragilidad, la amenaza que significa la muerte como posibilidad; pero confiamos en el llamado del Señor, confiamos en Él que nos muestra el rostro del Padre, y le vamos a decir con nuestro patrono San Felipe: ‘muéstranos al Padre’ y buscaremos con Él dónde podemos comprar pan para compartir, recibiremos de él ese don que supera todo lo que nos podemos imaginar, por eso estamos aquí y por eso vamos a celebrar este Milagro llenos de confianza, porque la fuerza nos viene del Señor. Queremos centrarnos verdaderamente en la Eucaristía”, sostuvo.