11.7 C
San Nicolás de los Arroyos
miércoles, 24 abril, 2024

Edición N° 4757

La tarea de romper relaciones “tóxicas” y construir vínculos “sanos”

PSICOLOGÍA

“El propósito de hablar de estos tipos de relaciones no es que las personas se sientan culpables, sino al contrario, está bueno para poder visibilizarlo”, consideró la psicóloga Camila Casarino a EL NORTE. Construir una relación basada en el respeto y la reciprocidad resulta un trabajo diario de todas las partes involucradas. “Se pueden dar en un montón de ámbitos. No es solo la relación de pareja, sino también en amistades, familia, compañeros de trabajo”, explicó.

tóxicas

Judith Coronel
[email protected]

En el vertiginoso mundo en el que vivimos, el bienestar personal –en muchas ocasiones– es difícil de conseguir. Sin embargo, es de suma importancia que cuidemos nuestra salud mental.
En lo que se refiere a vínculos, últimamente se ha popularizado el término “relaciones tóxicas”. Según la Real Academia Española (RAE), la palabra tóxico es un adjetivo que describe a algo o alguien ‘que tiene una influencia nociva o perniciosa sobre alguien’.
Pero a qué nos referimos cuando el adjetivo lo trasladamos a las relaciones interpersonales. La psicóloga cognitiva integrativa Camila Casarino (matrícula 15.858), en diálogo con EL NORTE, definió los vínculos “tóxicos” como aquellas “relaciones que te sacan la paz. Donde te sentís mal, donde estás ansioso, donde hay faltas de respeto, donde te ningunean”.

“Es donde una de las personas aguanta las situaciones, donde la hacen sentir culpable”, sostuvo, y agregó: “Son esas relaciones donde me focalizo en el otro”. Las relaciones tóxicas se caracterizan por ser un vínculo que muchas personas lo consideran “desgastante”. En ese sentido, Casarino analizó: “Si yo toda mi energía la pongo en el otro, no la puedo poner en mí, entonces me termino descuidando, lo cual es muy peligroso porque en ese no querer perder al otro y destinar la energía en el otro, me termino perdiendo a mí”.

Es importante aclarar que “este tipo de relaciones tóxicas, por así llamarla entre comillas, se pueden dar en un montón de ámbitos. No es solo en la relación de pareja, sino también en amistades, familia, compañeros de trabajo. Son relaciones en las que no hay reciprocidad y que a uno lo terminan alterando”, aseguró.



“El propósito de hablar de estos tipos de relaciones no es que las personas se sientan culpables, sino al contrario, está bueno para poder visibilizar el lugar en el que están para poder corrernos de ahí y para reconstruir nuestra propia historia, nuestra propia vida, sobre todo cuando la persona se da cuenta de que se está perdiendo en esa relación”, consideró.

Mejorar el vínculo con uno mismo

En muchas ocasiones resulta difícil salir de este tipo de vínculos. En ese aspecto Casarino considero: “Hay que hacer una inspección de uno mismo, ¿no? Tengo que ver cómo estoy yo antes de estar en una relación, qué es lo que quiero de esa relación de pareja, qué busco, por qué me quiero poner en una relación de pareja”.

“Muchas veces lo que pasa es que las personas vienen de relaciones del pasado, donde no la pasaron bien, donde están acostumbradas a que las descalifiquen, donde las engañaron, en donde se sintieron totalmente vulnerables. Entonces empiezan una nueva relación cuando no están bien, cuando están tristes, cuando están desconfiados, inseguros”, comentó.
Y destacó: “Por eso es importante saber cómo estoy y trabajarlo, porque si no, vuelvo a estar de nuevo en una relación que no es sana y por ese miedo al abandono, a no ser querida por la otra persona, termino soportando violencia psicológica y hasta física”.



Una espiral

Si bien en algunos casos resulta difícil evitar o salir de este tipo de relaciones, no es algo imposible. Visibilizarlo muchas veces resulta necesario para comprender la situación en la que estamos. “Muchas veces las personas sufren el miedo a la soledad. Hay un real pánico a perder a esa persona y no encontrar a nadie más que quiera estar con ellos. Después de estar en una relación donde te menosprecian, te humillan, te culpabilizan de todo, hay una parte de eso que te lo empezás a creer”, explicó.
Además, sostiene Casarino que existe “la creencia de que yo con mi amor puedo cambiar al otro y no es así. Pero uno supone que cuando el otro cambie, cuando deje de hacer tal cosa o cuando haga tal otra, todo va a mejorar”.

Empatizar

Si bien es fácil sacar conclusiones para quien se encuentre fuera del vínculo, para la persona implicada es complejo estar en esa posición donde hay sentimientos involucrados.
“También lo que pasa es que a veces no tenemos a quién pedirle ayuda, a quién contarle lo que nos está pasando. Porque desde afuera por ahí lo ven todo muchísimo más fácil, entonces si le comentás a un familiar, a un amigo, lo ve súper fácil y sencillo. Pero la idea es bastante simple, después tener que ejecutarla es otra cosa. Es complicado estar ahí”, señaló.
“A veces las demás personas te juzgan, entonces eso también dificulta el poder salir de una relación así, de poder identificarla, de darme cuenta de dónde estoy”, sostuvo.



Reciprocidad

Construir una relación basada en los buenos valores es un trabajo diario en donde todas las partes involucradas están dispuestas a dar. “El amor se trata del respeto, la confianza, la complicidad. Si bien no va a haber parejas perfectas, o sea parejas que no tengan desacuerdos o no discutan, las parejas sanas, por así decirle, son las que aprenden a tolerar las diferencias”, afirmó Casarino.
“La idea es discutir para construir”, aseguró, y agregó que se debe considerar a las relaciones como un espacio “habilitado para el diálogo, donde yo puedo exponer mis emociones, decir lo que pienso, donde puedo ser honesto”.

Cuando hablamos de equilibrio en la relaciones, de trata de un ida y vuelta que sucede dentro del vínculo, una reciprocidad sin chantaje. “También en las relaciones sanas va a existir un dar que es genuino. Todo lo que yo voy a dar para vos es porque yo te quiero y me gusta hacerlo así. No es que lo hago para que vos te quedes conmigo, o porque tengo miedo de que te vayas, o porque no sé qué pasaría si yo te digo que no en algún momento, no hago las cosas con esa intención”, concluyó.

error: ¡Contenido protegido!