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San Nicolás de los Arroyos
viernes, 14 junio, 2024

Edición N° 4809

Misterioso líquido volvió a brotar de los restos de San Nicolás de Bari

EL VERDADERO “PAPÁ NOEL”

El fluido proviene de sus reliquias, es considerado milagroso y conocido como el “Maná de San Nicolás”. Para algunos se trata de un verdadero milagro y, como subrayan algunas liturgias, manaría de los huesos del santo. Para otros, se trataría de un fenómeno químico similar a la condensación vaporosa y, en cualquier caso, de un fenómeno natural.

Por Abel Camasca

La ciudad de Bari, al sudeste de Italia, se vistió de júbilo para celebrar a su santo patrono, San Nicolás, el verdadero “Papá Noel”. Pero algo que llama la atención es que en esta fiesta se abrió nuevamente la tumba del santo para extraer un misterioso líquido que brota de sus reliquias, considerado milagroso, y que es conocido como el “Maná de San Nicolás”.

La cuenta de Facebook de la Basílica Pontificia de San Nicolás, donde se conservan los restos del santo, indica que el 9 de mayo la misa solemne de las 6 p. m. (hora local) fue presidida por el cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca de Jerusalén.

Según se pudo ver en imágenes transmitidas de la celebración por el diario L’Edicola del Sud, al término de la eucaristía, el clero bajó a la cripta donde está la tumba del santo, justo debajo de un altar. Allí, ante la presencia de las autoridades eclesiásticas y civiles, el padre Giovanni Distante OP, prior de la Comunidad Dominica de San Nicola, se postró debajo del altar y extrajo el maná de la tumba. 

Luego se lo entregó al arzobispo de Bari-Bitonto, Mons. Giuseppe Satriano, quien lo presentó a los fieles, en medio de aplausos y repique de campanas.

Los huesos del santo permanecen cerrados totalmente en el año y el agujero por el que se tiene acceso a ellos solo se abre cada 9 de mayo por la noche.

Uno de los primeros en besar el recipiente que contenía el líquido bendito fue el cardenal Pizzaballa. Posteriormente, en medio de un templo abarrotado de gente, el clero subió al altar principal de la iglesia, donde el patriarca de Jerusalén dio la bendición final con el Maná de San Nicolás.

Tras la muerte de San Nicolás, los restos del santo en la ciudad de Myra fueron considerados milagrosos porque de ellos brotaba un líquido especial que fue llamado “Maná de San Nicolás”.

Más tarde, las reliquias de San Nicolás fueron llevadas a Apulia y finalmente arribaron a Bari el 9 de mayo de 1087. Según Vatican News, el papa Urbano II “posó las reliquias del santo sobre el altar, en donde se encuentran todavía hoy”.



Teorías

De acuerdo con el sitio web de la Basílica Pontificia de San Nicolás, el Maná de San Nicolás es el agua que se forma en la tumba del santo. “En realidad, se trata de un agua (analizada en 1925 por el Laboratorio de Química de la Universidad de Bari) de particular pureza, cuyo origen se explica de forma diferente. Para algunos se trata de un verdadero milagro y, como subrayan algunas liturgias, manaría de los huesos del santo (otras liturgias dicen que de los mármoles de la tumba)”, indica.

“Para otros, se trataría de un fenómeno químico similar a la condensación vaporosa y, en cualquier caso, de un fenómeno natural”, añade. Además, resalta que los frailes dominicos, quienes custodian la basílica desde 1951, han optado por una postura discreta.

“La devoción no está abolida porque el agua que se forma en la tumba es efectivamente una reliquia, al haber estado en contacto con los huesos del santo”, destaca.

Los huesos del santo permanecen cerrados totalmente en el año y el agujero por el que se tiene acceso a ellos solo se abre cada 9 de mayo por la noche. La fiesta universal de San Nicolás de Bari es el 6 de diciembre.

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