Desmaterialización del Cheque


Ya está disponible el cheque electrónico, denominado Echeq. Se trata conforme a la terminología del Código Civil y Comercial de un título valor no cartular; firma, endoso, negociación y, circulación en general, podrá generarse a través de canales digitales. La emisión y el depósito de los ECHEQs serán funciones exclusivas de entidades financieras o de infraestructuras del mercado financiero autorizadas. La operatoria contiene algunas modificaciones sustanciales en comparación con el cheque tradicional.


Por Agustina Gatti (*)
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El lunes primero de julio de 2019 entró en vigencia la comunicación del BCRA A6578 denominada ECHEQ. De ahora en más, y sin perjuicio del mantenimiento del sistema vigente para el formato papel del cheque, podrán emplearse medios electrónicos para su libramiento, aval, circulación y presentación al cobro. Se trata entonces de un cheque en formato digital que como tal no encuadra en la definición clásica de título valor del jurista italiano Vivante según la cual es un documento necesario para ejercer el derecho literal y autónomo en el expresado. El concepto del artículo 1815, “los títulos valores contienen una obligación incondicional e irrevocable de una prestación y obligan a su titular a un derecho autónomo sujeto a lo previsto en el artículo 1816” (que describe a la autonomía), del Código Civil y Comercial, es más amplio, porque se refiere sólo a un carácter, y por lo tanto si queda englobado este cheque. Esto es, porque mientras que la necesidad de exhibir y entregar el título para ejercer el derecho contenido en el mismo sucumbe frente a la ausencia de sustento material, la autonomía, en virtud de la cual si soy poseedor de buena fe soy titular de un derecho originario y no derivado, pasa a ser la nota distintiva del derecho cambiario.
Por su parte la literalidad, según afirma Alegría, se redefine ante el fenómeno de la desmaterialización, toma otra dimensión. No se trata de lo escrito ni de aquello a lo cual reenvía un documento escrito. Se trata simplemente de pautas objetivas de referencia del derecho concedido al portador legitimado, que surjan de alguna manera perceptible por éste y obligatorias para los deudores. La comunicación obliga a las entidades financieras que operen con alguno de los tipos de cuentas a la vista que admiten el depósito de cheques, a adoptar “los mecanismos –propios o a través de terceros– que resulten necesarios para que sus clientes puedan depositar cheques generados por medios electrónicos (ECHEQ). Este nuevo instrumento simplifica toda la operatoria del cheque ya que realiza a través de canales digitales. Permite el endoso sin límites a diferencia del cheque tradicional que en el caso de ser comunes admiten hasta un endoso y en caso de ser de pago diferido hasta dos (comunicación A6422 del BCRA). Se reducen los costos operativos. Brinda mayor seguridad y efectividad además de reducir los motivos de rechazo. Sin embargo, no es todo positivo, existe con frecuencia una resistencia cultural y desconfianza de quienes han vivido durante mucho tiempo en la cultura del papel. Sin dudas, este problema se irá superando conforme avance el tiempo.
Otra de las desventajas de la desmaterialización reside en la ausencia de profundización doctrinaria que despejen algunas incógnitas que se pueden presentar en la nueva regulación cambiaria argentina. El requisito de la firma quedará satisfecho si se utiliza cualquier método electrónico que asegure indubitablemente la exteriorización de la voluntad del librador. La certeza de la autenticidad del documento será mediante la aceptación previa por el titular de la cuenta corriente mediante la suscripción de un acuerdo que establezca que no podrá desconocer las órdenes cursadas conforme dicho mecanismo y que las asumirá como propias. En cuanto a la presentación al cobro, la reglamentación dispone que el tenedor legitimado para el mismo pueda efectuar la presentación al cobro de cada ECHEQ “a partir de la correspondiente fecha de pago a través de una orden electrónica de acreditación o cobrarlo por ventanilla”. “En su defecto, quedará pendiente hasta la fecha de vencimiento del plazo previsto en el artículo 25 de la Ley de Cheques”, esto es de treinta (30) días contados desde la fecha de su creación. El término de presentación de un cheque librado en el extranjero y pagadero en la República es de sesenta (60) días contados desde la fecha de su creación. Si el término venciera en un día inhábil bancario, el cheque podrá ser presentado el primer día hábil bancario siguiente al de su vencimiento.
A su vez el BCRA emitió tres normas que complementan el instrumento: una que incluye modificaciones a la reglamentación de la cuenta corriente bancaria y las otras que reglamentan cuestiones operativas como el acuerdo sobre truncamiento, generación y gestión electrónica de cheques y otros documentos compensables y la certificación para ejercer acciones civiles (Comunicaciones A6725, A6726 y A6727).

(*) Agustina Gatti es abogada.