Moreau: “Nadie tiene la pretensión de crear una CONADEP de los periodistas”


En el marco del 50º aniversario de Radio San Nicolás, el periodista y diputado nacional por Unidad Ciudadana Leopoldo Moreau arribó ayer a nuestra ciudad para analizar el rol de los medios de comunicación en las democracias actuales y mantuvo una entrevista con EL NORTE, acompañado de la senadora provincial y actual candidata a Intendente por el Frente de Todos Cecilia Comerio.

“Nadie duda que la libertad de expresión ha sido un elemento central en el desarrollo de la democracia y la humanidad. Pero las democracias modernas se encuentran frente a un desafío que es la concentración monopólica de medios, que en muchos casos compite con el sistema democrático en términos de querer imponer determinados comportamientos en la opinión pública. Situación que se ha agravado con la aparición de herramientas cibernéticas que permiten la manipulación de manera más sofisticada. En muchas democracias modernas, sobre todo Latinoamericanas que son más jóvenes, la concentración de medios jugó un papel central en ataque a gobiernos populares o en defensa de intereses sectoriales. Para Argentina ese desafío no es nuevo empezó en la propia recuperación de la democracia en el `83. Una de las primeras medidas que tomó el gobierno de Alfonsín fue crear el Consejo de Consolidación de la Democracia. Uno de los primeros borradores que elaboró fue una nueva ley de medios. Se hace para garantizar la libertad de información”, analizó.

Nuevos desafíos
Consultado sobre si a 10 años de la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual considera que debe haber una reformulación por la situación actual de los medios, respondió: “Seguramente no es una cuestión prioritaria en términos de la inmediatez de las cosas que el gobierno de Alberto Fernández va a tener que resolver. Va a tener que resolver el problema del hambre, de poner en marcha el proceso productivo, la inversión. Pero seguirá siendo un desafío en términos de cómo la democracia puede garantizar pluralidad de voces, ampliarlas e incorporar nuevas herramientas tecnológicas. Los medios gráficos están muy desafiados por las redes sociales, hay menor consumo de la lectura de papel. Es imprescindible apuntar a la desmonopolización. No puede ser que en Argentina haya monopolio en la producción de papel de diario. Como tampoco hay razón para que un grupo de medios que controle 243 señales de radio y televisión. Eso tiene que tender a una democratización. Y alentar la creación de medios alternativos. Hay que legislar la protección de la privacidad y poner un límite a las fake news. Está el famoso escándalo de Cambridge Analytica, una empresa que se apropió de millones de cuentas de usuarios de Facebook e influyó con malas artes en la elección de Estados Unidos, en el Brexit y en Argentina en 2015, tenemos la comprobación de que trabajaron acá también”.

“Sin comparación”
En relación a su mirada de la “CONADEP de periodistas”, manifestó: “Eso es parte de cómo se mueven los monopolios mediáticos en Argentina. Nadie tiene la pretensión de crear una Conadep de los periodistas, como tampoco era viable crear una Conadep para la corrupción cosa que proponía gente del gobierno macrista cuando estaban en campaña electoral en 2015. La diferencia está en que cuando ellos proponían ese disparate, Clarín y La Nación aplaudían. Y ahora cuando alguien habla de la Conadep del periodismo, se sienten ofendidos. Ni una cosa ni la otra. La Conadep no puede ser comparada a nada de lo que ha ocurrido en Argentina, se dedicó a investigar y denunciar delitos de lesa humanidad. Nadie lo ha propuesto. Han etiquetado de esa manera a una investigación legal que está llevando adelante un Juez sobre una red de espionaje en la Argentina. Todos los que hoy se rasgan las vestiduras por la supuesta investigación de la Comisión Provincial de la Memoria, no han dicho una palabra por lo que significó el descubrimiento de una red de espionaje, manipulación de causas judiciales, etc. que integraba una banda paraestatal donde están comprometidos D'Alessio, el Juez Bonadío, el fiscal Stornelli (que tampoco Clarín y Nación se escandalizan porque no se presenta a declarar). Y donde el papel de un periodista, Daniel Santoro, está siendo examinado por la justicia pero no por el contenido de sus notas sino para determinar si ha sido una pieza central en una asociación ilícita destinada a extorsionar personas en términos económicos, a perseguir políticamente y a la manipulación de la opinión pública con un carácter ilícito. Me parece fundamental defender al periodismo, pero eso significa entre otras cosas, sacar las manzanas podridas”.