En el Concejo evalúan un eventual llamado a sesión extraordinaria


Antes de fin de año, la ciudad deberá tener aprobados su Ordenanza Fiscal y Tarifaria y su Presupuesto Municipal para el Ejercicio 2020. Como suele ocurrir año tras año, se cree que ambos proyectos llegarían al recinto del Concejo Deliberante para ser sancionados pasado el 20 de diciembre y –preferentemente– antes de las Fiestas. Y para que eso sea posible, los concejales deben resolver antes un paso intermedio de carácter administrativo: la aprobación de una ordenanza preparatoria para convocar a los mayores contribuyentes, que junto con ellos deberán votar el valor de las tasas municipales.

A todo esto, y en medio de una marcada incertidumbre en torno a las precisiones contables que se esperan por parte de la Provincia, el proyecto de Ordenanza Fiscal y Tarifaria diseñado por el Departamento Ejecutivo Municipal, todavía no fue elevado al Concejo Deliberante.
El expediente debiera llegar de un momento a otro al Palacio Legislativo de Sarmiento y Lavalle. Y lo que es seguro es que una vez allí el proyecto, el presidente del Cuerpo,
Sergio Ponce, lanzará a sus pares una convocatoria a sesión extraordinaria.Ese encuentro fuera del período de ordinarias serviría para aprobar la ordenanza preparatoria que es necesaria para poder tratar y sancionar luego la Fiscal y Tarifaria en el marco de una asamblea con mayores contribuyentes.
Es que el tiempo corre y hay plazos administrativos reglamentarios por respetar. La sesión extraordinaria deberá ser convocada para dos días después de la firma del decreto de convocatoria (a menos que se reúnan las firmas de los 20 concejales, dispuestos a sesionar antes de cumplido ese período). Al tercer día, el Cuerpo estaría en condiciones de tratar y aprobar la ordenanza preparatoria. Con eso aprobado, el Presidente del Concejo dispondrá de un total de 15 días para firmar un nuevo decreto: el de convocatoria a la asamblea con los mayores contribuyentes. Y hay aún un plazo más: la fecha de la asamblea no puede ser fijada antes de ocho días contados desde la firma de ese decreto.
Se trata de un mecanismo complejo y acaso burocrático en demasía, pero son los tiempos reglamentarios que deben respetarse. Por lo pronto, nada de ese engranaje podrá comenzar a moverse hasta tanto el Ejecutivo no eleve el proyecto de Ordenanza Fiscal y Tarifaria.