Realizan viseras de protección contra el COVID-19 


La Facultad Tecnológica Regional que se encuentra en nuestra ciudad está produciendo viseras de protección para personal médico que se encuentra trabajando en áreas de riesgo por exposición al coronavirus. La iniciativa surgió dentro del Grupo de Robótica y Visión Artificial (GROVA) del Departamento Electrónica, dirigido por el Ing. Martín Fernández.


Frente al avance de la pandemia, la Facultad Tecnológica Regional se suma a las actividades voluntarias que conjugan solidaridad y conocimiento académico. De esta forma, y gracias a un gran número de personas que integran la comunidad universitaria, UTN San Nicolás está produciendo viseras de protección para personal médico que se encuentra trabajando en áreas de riesgo por exposición al coronavirus.La iniciativa surgió dentro del Grupo de Robótica y Visión Artificial (GROVA) del Departamento Electrónica de la Regional, dirigido por el Ing. Martín Fernández. Es una acción solidaria, en vistas del avance del COVID-19 que está afectando de manera global.Los integrantes de GROVA que forman parte de esta iniciativa son: el Ing. Walter Pechin, la estudiante Andrea Ciz y el Ing. Martin Fernández. Asimismo, cuentan con la colaboración por fuera de la Regional de Andrea Bennazar y Renzo Bongiorno, como voluntarios.

Producción
“Contamos en el laboratorio con impresoras 3D para los diseños y construcción de prototipos. Dada la situación de emergencia que estamos atravesando y la falta de insumos que tienen algunos hospitales y centros de salud, mucha gente de muchas localidades se han puesto a trabajar de manera desinteresada, para donar viseras de protección, de las cuales una parte se imprime en 3D con plástico”, explicó Fernández.Debido a la situación de emergencia y a las medidas que se han tomado en el ámbito de la Regional, la producción se encuentra siendo realizada en los domicilios particulares de los integrantes del equipo. Fernández detalló el procedimiento utilizado: “Se imprimen las viseras, a las que luego se les coloca una lámina de acetato transparente, también estamos utilizando radiografías recicladas para hacer la protección. Se le coloca un elástico y queda una visera que utiliza personal médico, enfermeros y toda persona que pueda estar en situación de riesgo”.

Entregas y contacto
Ya se están realizando las primeras entregas a diferentes centros de salud. “Esto es una donación, como parte de la responsabilidad social que tiene la universidad como institución de poder colaborar con el medio, y más en una situación tan compleja como la que estamos viviendo en el mundo”, sintetizó.Se habilitó una casilla de correo electrónico para poder solicitar el envío de las viseras o colaborar donando insumos necesarios para su fabricación. Estos pueden ser: láminas de acetato o radiografías en desuso, elásticos de algodón de 1 cm, elásticos perforados de 2 cm y bolsas de polipropileno. Para solicitar viseras o colaborar donando insumos, los interesados pueden enviar mensajes a 3D@frsn.utn.edu.ar.

Innovación, pandemia y solidaridad
La pandemia trajo consigo aspectos para destacar. Tal es el caso de las personas y grupos que ponen manos a la obra para colaborar, mirando al mundo con empatía. Nuestro país está siendo ejemplo de ello.Asimismo, en España hay 15.000 'makers' que fabrican viseras con impresoras 3D para sanitarios y policías.Todo comenzó esta vez en Asturias. Luego le siguió un grupo de Barcelona, otro en País Vasco, Zaragoza, Madrid, Sevilla, Valencia... Así por toda España. Son los Coronavirus Makers, una comunidad virtual contra el covid-19 que conforman más de 15.000 aficionados a la impresión 3D. Producen viseras de acetato, mascarillas y los primeros prototipos de respiradores asistidos con sus impresoras domésticas.Para comunicarse entre ellos emplean la red social Telegram. Están muy organizados, pero se han dividido en 40 grupos de trabajo, clasificados entre comunidades autónomas y provincias, para atajar pieza a pieza los problemas de abastecimiento de material sanitario. Una pandemia técnica que sufren desde hace días los centros hospitalarios y los cuerpos de seguridad en ese el país. Cada participante desde su casa se descarga los planos de un prototipo validado, son diseños en código abierto, y puede fabricar una visera completa en poco más de tres horas."No hay ninguna campaña para captar fondos, no estamos pidiendo dinero. Es una iniciativa ciudadana para aportar soluciones y ayudas", aclaró el cofundador de Makespace Madrid, César García, en su canal YouTube La Hora Maker.
Varias empresas de fabricación de componentes industriales, universidades y escuelas de FP están también ofreciendo su colaboración de forma desinteresada a esta comunidad. El objetivo es aumentar el stock de productos en un tiempo récord y mejorar la calidad de los proyectos.Este movimiento Maker no es nada nuevo. Algunos expertos en la materia sitúan su origen en 2005 tras el lanzamiento de la revista americana Make Magazine. Una publicación de consejos y tareas a realizar por el propio lector en campos como la electrónica, la robótica e incluso la carpintería metálica. Se creó principalmente para lectores inquietos que quieren desarrollar proyectos de tecnología sostenible e impacto social compartiendo sus conocimientos en la red.