Realizaron simulacro de un paciente con COVID-19, entrando a la guardia del hospital


Con el objetivo de tener un pleno funcionamiento de la recepción y control de futuros pacientes con coronavirus, el Hospital San Felipe de nuestra ciudad junto con la Municipalidad y la Asociación de Anestesia y Analgesia de la Provincia de Buenos Aires, produjeron una pieza audiovisual para mostrar cómo trabaja el sistema de salud ante un posible infectado. La simulación fue clave para detectar posibles errores.

Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación del Norte de la Provincia de Buenos Aires, (AANPBA) articuló su trabajo con las autoridades del Hospital San Felipe y con el Municipio de San Nicolás, para realizar un ejercicio de «Simulación». El objetivo fue recrear un escenario en el cual un supuesto paciente infectado por coronavirus fue trasladado por el personal de emergencia desde su domicilio hacia las instalaciones del hospital. Dentro de la institución, recorrió un circuito que fue instalado de forma exclusiva para destinarlo únicamente a esta situación.
La Dra. Mirna Bottazzi, secretaria de Salud y Familia de San Nicolás, detalló: “Se realizó una capacitación a todo el equipo de salud, tanto en emergencia prehospitalaria como también dentro de otras instituciones, para especializar el manejo del paciente sospechoso de coronavirus con todas las normas de bioseguridad adecuadas”.
Andrés Zambrana, médico anestesiólogo (AANPBA), dijo: “En este caso, la simulación fue un paciente infectado por COVID-19, con el agravante de estar cursando un abdomen agudo, es decir una apendicitis. Por lo tanto, se combinaron dos patologías, lo cual requiere un ejercicio y una potencialidad de intervención de múltiples sectores sanitarios”.
El Dr. Pablo Gavazza también participó de la producción audiovisual, y expresó: “Es muy importante el trabajo que se realizó, porque pone en evidencia algunas pequeñas fallas que siempre existen, pero si uno hace esta acción, se manifiestan. El personal de salud las descubre, y por lo tanto, al poder verlas, las podemos corregir”. Para finalizar, Bottazzi remarcó: “Con todas estas acciones que estamos realizando, nos estamos preparando para afrontar las distintas situaciones o escenarios que se puedan presentar durante la pandemia del COVID-19”.

Preparados
El Hospital San Felipe, la Institución médica más grande de nuestra región, se ha dividido en dos zonas de circulación: zona crítica y zona limpia. Se trata de una separación mediante barrera física y con circulación adecuada. La primera es para atender a los pacientes afectados por la pandemia en el Centro Respiratorio COVID-19, que cuenta con entrada única por calle Moreno. Allí, colocaron diez módulos con doce camas que poseen sanitarios, ventilación y oxigenoterapia. Además, el hospital cuenta con radiología portátil, sala para triaje (sistema de selección de pacientes) y recepción preparada para dichos módulos. En cuanto a los quirófanos, aplicaron un criterio de división donde se dispone una sala totalmente aislada para evitar la contaminación. Por otro lado, se sumaron 54 camas a la zona crítica y se estableció un plantel profesional integrado por 55 médicos y 40 enfermeros con los elementos de bioseguridad necesarios para realizar sus tareas. Todo el personal del nosocomio comprometido con la emergencia sanitaria está en permanente capacitación para el abordaje adecuado de la situación. Nuestra ciudad tiene más de 160.000 habitantes, trabaja intensamente desde hace varias semanas para terminar las instalaciones correspondientes. Si bien las autoridades sanitarias consideran estar tranquilas por el desarrollo de las actividades, entienden que también debemos estar preparados para el peor escenario.