Familias Procrear: la angustia relatada en primera persona 


Esta semana, el presidente Alberto Fernández encabezó el relanzamiento del Procrear dando cuenta de las nueve nuevas líneas de créditos disponibles para quienes deseen incorporarse a este programa. Pero no hubo ninguna certeza para las 165 familias nicoleñas que desde hace meses están esperando ingresar a sus viviendas. En esta nota, el relato de una de las tantas personas que aguarda que la angustia se transforme en felicidad.


El relanzamiento del programa Procrear generaba grandes expectativas en las 165 familias que aguardan la entrega de llaves de las viviendas para las cuales ya tienen crédito aprobado por el Banco Hipotecario. Pero la desilusión es grande luego de que el Gobierno nacional no aclarara el panorama del sector que ya tiene crédito aprobado y vivienda asignada pero sigue sin recibir la llave.Cada una de las familias es una historia propia, de ilusión, de espera, de incertidumbre. Lo que sigue a continuación es el relato en primera persona de Juliana Díaz, esposa y madre de dos niños, que desde el primer mes de este año conoce cuál será la casa en la que vivirá en familia. Pero aún no consigue que le abran las puertas.
“Esta es mi casa. Lo sé desde el 24 de enero, el día que leí que habíamos salido titulares llamé a un remís, buscamos el auto de mi abuelo y nos fuimos directo a verla. Nos encantó, reilusionados comenzamos a planificar todo. A pesar de la pandemia seguíamos ilusionados con que sería pronto, fin de semana por medio me escapo para verla, tocar sus paredes, y que los nenes vean dónde van a pasar el resto de su infancia.Solo desde afuera, porque no puedo entrar. Un día antes de mi cumpleaños tuvimos la suerte de poder conocerla por dentro y firmar la bendita planilla de conformidad, como si en realidad le hubiera dado importancia a los desperfectos, solo miraba el patio, el pasto y el sol que entra por las ventanas.Sin embargo, desde la primera promesa hasta hoy gasté aproximadamente $ 88.000 en alquiler, le avisé tres veces a la inmobiliaria que me iba y cambié a mis hijos a la escuela de aquel barrio, que va a ser mi barrio. Embalé la ropa de invierno, luego la saqué y embalé la de verano, averigüé por rejas, materiales, luces, etc.Y todavía sigo acá. No se equivoquen, no es solo por la pandemia. Acá hay manoseo, hay política, hay un grupo de personas que se está tomando su tiempo a propósito o sin querer, teniendo en cuenta que el 30 de septiembre se termina el decreto de alquileres que nos ampara de los aumentos al cual jamás pensé llegar. Y a dos meses de que se me venza el contrato, le pido por favor a NADIE, porque hasta el mismo director de Procrear me bloqueó de su cuenta.

Ruego
Pedimos que dejen de jugar. Que por favor dejen de lanzar líneas nuevas sin primero haber terminado el problema de las anteriores. Lo pido por mí y por todas las personas que tuve la suerte de conocer que están peor que yo.Hoy ya no somos solo nosotros. Hay decenas de desarrollos urbanísticos en el país, hay miles de historias como la mía.Por eso pedimos que dejen de mirar para otro lado. Que brinden información certera. Que hablen con nosotros. Que respondan nuestras preguntas y no solo las de sus simpatizantes. Que resuelvan los problemas primero, antes de meter gente nueva a estos líos. Que el BCRA autorice firmas ya.Se lo pedimos a Procrear, a Maria Eugenia Bielsa, a Manuel Passaglia, al Banco Hipotecario, a Alberto Fernández, a @lucianoscatoliniok (bloqueada por reclamar educadamente lo que me corresponde), a Axel Kicillof”.

Cuatro preguntas
Las 165 familias nicoleñas se hacen cuatro preguntas básicas: ¿cuándo se reactiva la entrega de viviendas para quienes ya vieron sus casas? ¿Cuándo se reactivan las visitas para quienes aún no fueron llamados? ¿Qué diferencia porcentual habría entre el valor de la UVA y el valor del HogAr? Y, finalmente, ¿se va a modificar el valor de las viviendas? Por el momento, son preguntas que nadie responde.