El Municipio apuntó algunas recomendaciones básicas para el cuidado del Parque Aguiar


“En esta época del año, donde muchos nicoleños salen a realizar actividad física por la reserva natural de nuestra ciudad, es conveniente destacar que deben tener ciertos recaudos, además de los que ya se toman habitualmente”, informó el Ejecutivo en un comunicado. Respetar los caminos y la señalización, la prohibición de hacer fuego y evitar acercarse a las orillas.


A raíz de los hechos que tuvieron lugar en las últimas semanas, el Municipio comunicó una serie de recomendaciones para evitar el mal uso de la Reserva Natural Parque Rafael de Aguiar.Los incendios en al área natural protegida alertaron a la ciudadanía sobre el mal uso del espacio, pero además, prende las alarmas de los gobiernos en torno al cuidado del medioambiente.De esta manera, se pone en jaque la responsabilidad civil-ambiental que todos tenemos a la hora de preservar nuestros recursos.

Recomendaciones
“Es importante que aquellos visitantes que ingresen a la zona del parque respeten los caminos, especialmente donde está la laguna La Esmeralda. Allí hay senderos y zonas con pasto seco. Allí es donde aparecen principalmente víboras”, advirtió el Municipio.Por otro lado, es necesario respetar los carteles “que se ven a lo largo del parque y está totalmente prohibido encender fuego en cualquier espacio de la reserva”.Por último, aconsejan: “No acercarse a las orillas ni caminando ni en auto ya que, debido a la bajante del arroyo, continúa erosionando y hay peligro de derrumbe.Es necesario que quienes transiten el parque, respeten los animales silvestres que viven en él y mantengan la higiene de las manos en todo momento: “Es muy importante respetar todas estas recomendaciones para que los nicoleños puedan pasear con seguridad y disfrutar de la naturaleza en el parque”.

Secretaría
Sectores ambientales reclaman la creación de una Secretaría de Ambiente.Puntualmente, la Asamblea Ambiental de San Nicolás a cargo de un grupo de vecinos y vecinas de la ciudad, advierten la problemática de no tener una Secretaría de Ambiente que se encargue netamente del parque y las decisiones sólidas que puedan tomarse allí, para “controlar y regular” los incendios provocados tanto como otras amenazas para el medioambiente, como son los cazadores furtivos, daños ecológicos por actividades humanas, deportes sin regulación correspondiente, entre otros. Esta acción ciudadana que comenzó hace muy poco tiempo, rápidamente tomó una gran relevancia entre la ciudadanía, haciendo público el pedido de forma imperiosa.Al momento, funciona una Dirección de Ambiente que controla y mantiene el parque, pero no toma decisiones en cuanto a la situación ecológica y la preservación del mismo, con objetivos a mediano y largo plazo para contener, mejorar y preservar el área natural. Los incendios han afectado a casi tres hectáreas, incumpliendo la ordenanza 8235/12, destruyendo así una buena parte de la reserva ecológica y afectando su funcionamiento bioambiental.