Luis Sánchez: “Con la salud no se puede hacer política” 


El Director Administrativo del sanatorio de la UOM adelantó en Radio U que incorporaron otras 52 camas de internación en sala Covid. Y advirtió que “estamos dispuestos a que el cien por ciento del sanatorio sea utilizado para la atención Covid, si fuese necesario”. Además cargó contra quienes no tienen sensibilidad para entender el momento que vive el país. “No se puede hacer política con la salud. La salud hay que ejercerla”, dijo.


El Director administrativo del sanatorio de la UOM, Luis Sánchez, dialogó ayer con periodistas de «Pila y Media» (Radio U) sobre el impacto socio político de la pandemia de coronavirus en nuestro país. El dirigente metalúrgico expresó su preocupación por el estadío epidemiológico que atraviesa el país y San Nicolás en particular, y pidió “que la salud no sea una cuestión más de la grieta”.“Es difícil decir hoy qué enseñanzas nos va a dejar esta pandemia de cara a lo que será la atención sanitaria del futuro, tanto en el país como en San Nicolás. Es difícil porque aún estamos atravesando una situación crítica y hasta que no tengamos la vacuna no podremos saber cuándo va a terminar esta pesadilla. Pero la primera enseñanza que nos deja esta pandemia es que con la salud no se puede hacer política. En Argentina se ha hecho y se sigue haciendo política con la salud. Y eso es lo peor que se puede hacer. La salud se hace invirtiendo y tomando buenas decisiones. Lo que se ha hecho en estos meses en provincia de Buenos Aires y en otras partes del país ha sido muy positivo en el sentido de que se ha trabajado en equipar los centros de atención para dar respuesta a una enfermedad que avanza rápidamente. La cuarentena tan larga es agotadora, sí, pero eso fue lo que nos ha permitido llegar al día de la fecha sin que el sistema colapse”, analizó Sánchez.
“La clase dirigente debe entender que no se puede hacer política con la salud. La salud hay que ejercerla. En Argentina tenemos el mejor sistema de salud pública del mundo, porque mientras en otros países la gente se muere en la sala de espera por no tener ningún tipo de cobertura aquí hay efectores públicos y sindicales que están bancando el sistema. Y esto no existe en otras partes del mundo”, añadió el Director del sanatorio de la UOM.

“Una calamidad”
Ante la propuesta de una mirada retrospectiva que permitiera imaginar cómo hubiera impactado la pandemia de coronavirus tres años atrás, Luis Sánchez fue tajante: “Hubiera sido una calamidad”, dijo.“El sanatorio de la UOM inauguró la torre anexa el 27 de diciembre de 2018, luego de concluir las obras de ampliación del viejo edificio que comenzaran a ejecutarse en 2016. En aquel momento contábamos con 120 camas para internación y nos preocupaba la enorme demanda de camas hospitalarias que había en la ciudad. Pero nadie entonces imaginaba lo que iba a suceder en el mundo con la irrupción del coronavirus. La inversión que hicimos entonces nos permite hoy contar con 251 camas, más del doble de las que teníamos por aquellos días. Es decir que si el coronavirus nos sorprendía hace tres años atrás hubiera sido una completa calamidad. Hubiéramos colapsado de entrada”, explicó Sánchez.“Hoy seguimos habilitando pisos para enfermos de Covid a partir de las posibilidades que nos da el hecho de haber invertido oportunamente en la ampliación de servicios. Y estamos dispuestos a que el cien por ciento del sanatorio sea utilizado para la atención Covid, si fuese necesario. De hecho, en los últimos cinco días hemos adaptado para la atención Covid áreas destinadas a internación general. También hemos adaptado el tercer y cuarto pisos de la torre nueva para llegar a un total de 52 camas de internación para pacientes con coronavirus que atraviesan un cuadro leve, o bien que no requieren cuidados intensivos. Y hoy (por ayer) tenemos el 80 por ciento de esas camas ocupadas”, afirmó Sánchez. “Además tenemos 10 camas de UTI Covid de las cuales están ocupadas un 80 por ciento, con la posibilidad de utilizar parte de la UTI polivalente para enfermos Covid en estado crítico. Nos preocupa no dar abasto con la demanda de camas, como también nos preocupa mucho la cantidad de contagios en el personal tanto médico como administrativo o de servicio. Y, finalmente, nos preocupa que la gente no tome consciencia de la situación límite que atraviesa el sistema sanitario en su conjunto. No es el momento de relajarse en los cuidados porque si el nivel de contagios no baja el sistema no va a resistir”.