Dolor y pedido de justicia en la marcha por el homicidio de Juan Carlos Donato  


Hoy a las 16.00 familiares y amigos de Juan Carlos Donato llevaron adelante una convocatoria frente a la vivienda de Ruta 9 km 233, lugar donde tuvo lugar todo el horror. En un emotivo acto pidieron justicia y rindieron homenaje a la memoria de Juan Carlos. La fiscalía inició actuaciones contra los que difundieron las fotos del homicidio.


El común denominador de la convocatoria fue el dolor, mucho dolor y un pedido asfixiante de justicia, una palabra tan repetida, casi vacía de tanto pronunciarse pero que en ese lugar, entre los familiares y los vecinos, entre tanta gente que quería a Juan Carlos, cobra una dimensión superlativa.Es entendible la bronca, el sufrimiento, la furia con la que habla Carlos, hijo de la víctima pidiendo revancha con el homicida, lo desgarrador del relato de Ana recordando a su esposo y esa resignación que lastima el corazón de Claudio, el otro hijo de Donato, contando que él lavó la sangre de su padre en ese cuarto donde el horror cobró otra dimensión.
La convocatoria estuvo organizada por vecinos de Juan Carlos que necesitaban que el mundo sepa la persona de valores y sacrificios que era él, de que ese monstruo se había llevado a un amigo, ejemplar y querido.Mercedes, una de las jóvenes que viven en la zona, estuvo entre quienes organizaron la marcha: “Lo hicimos para pedir justicia y que esta persona no salga más a la calle. Esto nos pudo haber tocado a cualquiera de los que estamos acá. Juan Carlos era un vecino muy querido, una persona ejemplar, es una pena esto”, expresó respecto a Donato.
La noche del homicidio, esa velada en la que la policía lo buscaba desesperadamente por los campos, los vecinos de la zona vivieron horas de verdadero miedo. “Esto pudo pasarle a cualquiera porque este hombre vino del lado de Theobald, tratando de ingresar a cualquier campo y tuvo la mala suerte Juan Carlos que estaba solo. Esa noche teníamos mucho miedo, no sabíamos donde podía estar ese hombre. Hasta que no supimos de su captura tuvimos mucho miedo de que no esté escondido cerca de nuestra casa”, contó.

Dolor
Ana Ríos fue quién abrió la puerta del cuarto esa noche y se encontró con su marido en un auténtico baño de sangre, una carnicería perpetrada por un psicópata con el que casi se cruzó. Con dolor, más del que cualquiera pudiera siquiera imaginar, recordó a su esposo: “Era una excelente persona, muy trabajadora desde chico. Su pasión era el trabajo del campo que llevaba en el alma. Estaba jubilado y sus hijos le decían que no trabaje más pero él quería seguir trabajando. Era un buen esposo, padre y abuelo, tiene tres nietos chiquitos que no lo van a poder disfrutar más. El enseñó a sus hijos que con trabajo y esfuerzo tienen lo que quieren, y si tienen que pedir que lo hagan, porque siempre alguien los va ayudar, pero nunca robar y matar, eso no se hace. Siempre hay que respetar a la autoridad. Él enseñó mucho y sin tener escuela. Luchamos un montón para criar a nuestros hijos y nuca le pedimos a nadie, ni le debimos nunca a nadie, prefería quedarse sin comer pero no deber. Le pido a la justicia que no lo largue más a su asesino. No puede seguir así el mundo. Tenemos que tener una Argentina de trabajo y honestidad no la Argentina de pedigüeños y chorros, a los asesinos no los larguen más. Debe haber pena de muerte, no se puede seguir así”, expresó con dolor infinito y difícil de explicar ante un horror inexplicable.Claudio, hijo de Juan Carlos, estalló recordando el peor momento de su vida: “Yo lavé la sangre de mi padre y los jueces tendrían que lavar la sangre de sus hijos para ver qué es lo que sienten, lo terrible que es levantar los pedazos de su papá”.

Bronca
Carlos, otro hijo de Juan Carlos también recordó a su padre y no pudo ocultar su entendible bronca con el asesino “A mi papá lo conocía mucha gente, era muy querido y respetado. Él nunca le debió nada a nadie. Era la persona más correcta y sincera que puede haber. El no tenía ninguna relación ni conocía al que está detenido. No me entra en la cabeza porque hizo lo que hizo. Esa misma noche me llama mi hermana, yo vengo a la casa y me encuentro con mi tío y mi mamá llorando que habían encontrado el cuerpo. Yo para el asesino no tengo un mensaje, le quiero decir que no sos ni un animal porque un animal merece respeto. Para vos se te terminó la ley, la ley la voy a hacer yo. Lo que le hiciste a mi viejo te lo voy a hacer”, dijo entendiblemente enojado. En un momento los familiares pidieron un minuto de silencio recordando a Donato y luego se realizó un sonoro y emotivo aplauso en el que agradecieron la labor de las fuerzas policiales para buscar y atrapar al asesino.