¿Qué vas a hacer ahora?


Así como va la cosa pareciera que la marca Passaglia se puede llegar a eternizar en el poder, salvo que Cambiemos derrape a nivel nacional, la gente no corte boleta y se produzca un cimbronazo en el municipio. ¿Es hora de volver a Unidad Ciudadana? El nicoleño estará contento con las obras, pero a la hora de votar siempre anda apurado por irse. ¿Mirá si de golpe aparece un tapado y patea el tablero? Piénsenlo bien.


Germán Rodríguez
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Para ser completamente sinceros, el día que don Ismael Passaglia decidió dar un paso al costado de la fórmula kirchnerista y unirse al partido de sus archirrivales macristas, en esta ciudad apartada de los vaivenes de la política nacional y casi autoconsiderada república aparte, no le importó a casi nadie. De hecho, hasta muchos vieron como positivo seguir jugando con el caballo del comisario y que se sigan haciendo obras. (Presten atención al recurso periodístico que utilicé al poner “casi” y “muchos”, donde no doy cifras exactas y la afirmación que aparentemente hago se carga de ambigüedad, pero es sumamente efectiva a la hora de querer reafirmar un concepto. Este estilo conocido como engaña pichangas es una falacia muy recurrente en este mundillo periodístico bastardeado por Lanatas y Brancatelis). Sea K o M las calles se empezaron a asfaltar, la costanera y los accesos quedaron hermosos, las plazas tomaron otro carisma, tenemos viaductos, autódromo, estadio (si es que alguna vez lo terminan), y a pesar de que la inseguridad creció al mismo ritmo que en todo el país y que en el municipio se esmeran por ocultarla, muy pocos relacionan a esta problemática con la gestión actual, sino mas bien con la crisis nacional.
En fin, pareciera que hay Passaglia para rato, Ismael le pasó el cetro a su hijo Manuel y no se resintió nada. Con una mano en el corazón, tampoco se ven candidatos fuertes en el ámbito local que le puedan mover el avispero, de hecho, las sesiones del Consejo Deliberante son harto aburridas, por lo que el horizonte pareciera tranquilo. Pero… Pero… Pero el tema es que la boleta de Cambiemos va perdiendo adeptos día a día. Hay una sensación en las calles de “Macri gato, andate a la mierda de una vez”, pero el tipo sigue empecinado en seguir siendo presidente y ni siquiera le cede lugar a la dulce Vidal, que mide más que él. ¿Por qué mide más que él? Mucho no se entiende; se la ve menos boluda, pareciera.
Entonces, ¿Passaglia and company siguen en la misma boleta? En otros lugares, que el intendente se vuelva a cambiar de partido una y otra vez según el ganador sería un escándalo, pero repetimos, en San Nicolás eso no incomoda, y como gustan decir en las tertulias culturales que se desarrollan en el teatro a la luz de candelabros: “les chupa un huevo”. De hecho, los funcionarios lo miran al mandamás como diciendo: “¿Y?... ¿Cuándo nos pasamos? La UCR desangrada y desprestigiada no tiene fuerza en la ciudad como para imponer un candidato y Unidad Ciudadana la tendría como imagen fuerte a Cecilia Comerio, que en estos lares es menos conocida que la capital de Belice. De hecho, probablemente tenga más votos el novio nicoleño de Carmen Barbieri que cualquier otro que se presente. ¿Vieron qué cholula es la gente? Ojo, no es nada en contra de la senadora, porque esto le sucede a todos los partidos, desde el Frente Renovador -o como se llame ahora- hasta la izquierda. Y, chicos, no pueden dormir la siesta cuatro años y después querer que los voten. Salvo… Salvo… Salvo que estén ligados al caballo ganador. Los números lo muestra mal a Mauricio, y si el corte de boleta sigue siendo bajo a nivel histórico, no sea cosa que en San Nicolás aparezca un tapado que se encuentre de golpe con la intendencia y que, mientras saluda tímidamente desde el púlpito, se pregunte... ¿y ahora qué? A ver, el nombre Passaglia tendrá un voto de aprobación mayoritario en la ciudad, pero Cambiemos no tanto, y el ciudadano va a votar por el hambre y el desempleo y no por las calles asfaltadas. Repito, muy pocos se toman el trabajo de cortar boletas: uno porque no les interesa, dos porque no saben y tres porque les importa un carajo. Entonces, Manuel, Ismael... ¿qué van a hacer ahora?
Desde Alternativa Federal quiere jugar fuerte con el voto de los que no quieren ni a Mauricio ni a Cristina, y arman un mini “dream team” con Massa (que parece que ya se fue), Urtubey, Pichetto y demás caídos del catre que ya hablan de los pasos a seguir cuando estén en el poder, pero que en sus fueron íntimos saben que es más probable que les quede mucho tiempo libre para verse todas las temporadas de “Juego de Tronos” y participar activamente en todos los foros de debate sobre cómo terminó la serie. También el radicalismo ratificó que continuará en Cambiemos, lo que fue similar a esos fardos rodando por el desierto o el cantar de los grillitos en las noches de verano. En un país donde cualquier cosa puede pasar, Passaglia... ¿qué vas a hacer ahora?