Acupuntura: Cómo una terapia complementaria puede equilibrar la salud física y emocional


La Medicina Tradicional China (MTC) tiene más de 2500 años. Es una filosofía milenaria, creada por una cultura que «ve» al cuerpo humano como un sistema de energías. Sofía Marcone realiza con éxito esta práctica desde hace cinco años en San Nicolás. En esta nota cuenta cómo y por qué.


Manuela Fernández Nessi
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Sofía Marcone estudió en Buenos Aires, en la Escuela Salud de Medicina Tradicional China, único instituto certificado de la Argentina para realizar este tipo de prácticas. Se recibió de Técnica en Acupuntura, Moxibustión y Diagnóstico de la Medicina Tradicional China.Además, la carrera la certificó para aplicar ventosas y realizar fitoterapia, formando así los cuatro pilares fundamentales de la MTC.
Define esta actividad como una terapia complementaria. Asegura que los métodos que aprendió son al estilo antiguo y ortodoxo, como se utilizaban en los comienzos de esta cultura medicinal. “El plan de estudio con el que me formé es profundo y no abarca solo la parte biológica del ser, sino que considera preponderante la parte psicológica, lo emocional”, contó Sofía en conversación con EL NORTE.

Mucho más que agujas
Ancestral: “La base de la Medicina Tradicional China es cuerpo, mente y espíritu”, marcó.Desde hace cinco años, comenzó a realizar esta actividad y se dedica cien por ciento a esta profesión.“Empecé con pocos pacientes, como suele suceder en una primera instancia. Al principio no era algo cautivante. Hoy, la práctica se expandió en toda la ciudad y hay muchos médicos que realizan posgrados o cursos, y también lo realizan”, cuenta Sofía que sabe lo que hace. De una camilla con un puñado de pacientes pasó a atender 30 personas por día, en un consultorio nuevo de tres camillas por turno.
“En mi caso voy a la profundidad de la persona. No es únicamente una cuestión física o kinesiológica, sino que mi forma, mi estilo, me lleva a hacer preguntas, a sumergirme en su mundo emocional, para entender e ir un poco más allá. Ver a la persona en su totalidad es para mí la manera de poder realizar un diagnóstico preciso, y solucionar no solo un problema físico, sino lograr también una mejora emocional”, contó la acupunturista, al tiempo que explicó que por lo general los bloqueos en el cuerpo (cuello o espalda, por ejemplo) suelen estar directamente vinculados a una traba emocional.
La MTC existe hace por lo menos 2500 años y considera que dentro del cuerpo humano existe un sistema de flujos de energía (sistema meridiano). Evalúa que cuando estos flujos están en armonía y son equilibrados, el cuerpo está saludable, mientras que estando bloqueados la persona está enferma. Los practicantes de MTC toman el pulso del paciente, examinan su lengua, escuchan su voz e interrogan sobre sus molestias.
“Cuando la gente se cansa de probar y probar, sin encontrar soluciones, busca algo más, otra respuesta al problema tangible”.

Una pasión
Sofía es curiosa, intuitiva, quiere saber y pregunta para lograr «ver» el interior: “Tengo que saber por qué, pregunto a la persona cómo vive, qué come, cómo está su sistema digestivo, dónde trabaja, si tiene hijos, si duerme bien o si padece insomnio o dolores de cabeza. Armo de alguna manera una historia clínica. Busco antecedentes con respecto a enfermedades, abordo todo. La persona es un universo completo y complejo. Así puedo hacer un diagnóstico correcto”, señaló y aseguró que no toma únicamente lo que la persona puede o no decir, sino que vuelca toda su intuición guiándose por aquello que siente. “Muchas veces, inconscientemente o no, la persona niega algunas cuestiones que le suceden, ahí adquiere protagonismo el ojo del acupuntor o terapeuta, para darse cuenta del origen del desequilibrio.
Para estabilizar comienzo con acupuntura, trabajando puntos específicos que estan bloqueados. La aguja destraba, llamando la sangre donde falta, o drenando el sector que esté obstruido, ya sea una contractura, un edema, la inflamación del vientre o lo que padezca”.Un problema determinado, flujo desigual de energía en el cuerpo, según la MTC la sangre se aloja en un punto y lo bloquea. “Por ejemplo, cuando nos golpeamos, la reacción del cuerpo es endurecerse y proteger el hueso. Esa situación de protección genera una contracción, y ella, una contractura. Así también, si tiene un problema laboral o sentimental, automáticamente se bloquea el hígado. El hígado es la emoción más pura, se manifiesta a través de los ojos, de la digestión, de una inflamación. Es un órgano, pero también es tendón y ligamento, está íntimamente relacionado con las contracturas, por ello toda la zona cervical se trabaja con el hígado y la vesícula. En la MTC un órgano trabaja junto a una víscera, se abordan juntos”, explica Sofía intentando desenredar los puntos clave y complejos de esta filosofía.
“Cuando comencé a estudiar, éramos cuarenta en total en todo el país, hasta había gente del Uruguay; egresamos únicamente nueve. Es una cultura muy antigua, uno debe empaparse de ella y vivirla, si no, es difícil de entender”, dijo, y agregó que implica un gran compromiso y responsabilidad.
“Es muy gratificante poder dar una herramienta a alguien para que pueda estar mejor”.La técnica para ejercer la acupuntura es complicada, hay lugares del cuerpo donde no se debe pinchar. No cualquier persona puede realizarla.

Estrés
Consultada por los problemas o lugares comunes que ve en sus pacientes, contestó: “En este último año estuve trabajando muchísimo y me he quedado alarmada por la cantidad de personas con problemas digestivos, de contracturas e insomnio”, evaluó Sofía. “Esto es estrés, me arriesgo a decir la causa fundamental de mi trabajo hoy. Lo manifiestan con problemas de colon, hernias lumbares y depresión. Muchísimo. Y gente muy joven, entre 20 y 30 años, lo que me llama más la atención”, las presiones de los padres como las sociales originan problemas de salud, la mayoría de los asuntos que llevan a una depresión “son por temas no resueltos en la infancia”.
“Por suerte, los padres de hoy están cambiando la forma de manejarse y criar a sus hijos, pero hay una generación que no tuvo herramientas y manifiesta estas cuestiones no resueltas cuando entra en crisis”. Sofía confía en su trabajo. “La mejora que se ve y sienten estas personas con tanto peso, tan cargadas emocionalmente, es increíble. Cada sesión de acupuntura es como si fuera un shock de adrenalina, como si hubiesen hecho una sesión de gimnasio muy potente. Te mueve, es recomendable poder descansar luego de una sesión”, afirma.
Hay pacientes que van semanalmente, otros cada quince días o una vez al mes, y están aquellos que la visitan cada tanto.
“Es una hora para adquirir una herramienta nueva, sin tomar medicamentos, trabajando el síntoma desde una práctica alternativa, que aborda el problema desde raíz”, destaca. Hay una falsa creencia y es que la aguja duele mucho; al respecto, Sofía aclara que tiene el diámetro de un cabello, “es muy finita, no duele”.