Todos saben quién es el peor ciego 


Hay guerras por todos lados que no vemos, pero que percibimos en el humo de la islas, en los escombros del puerto que cambia de liderazgos, en un Parque Aguiar tomado, en la desesperación de los que no llegan a fin de mes, de denuncias televisivas que nos nombran cada vez más seguido. Batallas mudas de una era de sordos. El truco está en hacernos creer que sabemos todo, pero en realidad no sabemos nada.


Germán Rodríguez
diarioelnorte@diarioelnorte.com.ar

Juego de tronos, disputas de poder, cuestiones que nunca entenderemos ni nos dejaran entender. Hay enroques en San Nicolás, en medio de una guerra fría que se desarrolla en muchos frentes y que nosotros ni nos enteramos, mientras solo le damos “me gusta” a las fotos del Instagram, soñando sumar más “me gusta” a las nuestras, como si eso fuera lo único que importa. Estallan el puerto y sus empresas ligadas a políticas antagónicas, batallando entre escombros y llantos de cartas documento mal escritas, mientras las obras que se paralizan en el Parque Aguiar y los ecologistas que, hartos de ver las islas en llamas, se plantan en el parque y dicen “no pasarás como los chinos en la plaza Tiananmen ante los tanques”, aunque acá eran topadoras y las flores un habeas corpus de la corte o algo así. Pero entonces en el puerto desembarca la Cámpora y Manuel sale abrazado con Lisandro, agrietando el roto peronismo y hablando de la interna que nadie habla, los de Alberto y los de Cristina.De paso Lanata se acuerda de Quinteros y la vacuna, mientras que Graña a cada rato lo atiende a Passaglia. Seguramente ninguno de esos periodistas conocen a los nombrados, pero se ve que alguien se los hacer conocer. Y nosotros miramos todo nomás, sin un mango en el bolsillo y preguntándonos si le van a dar bola a lo del aumento del boleto, y la verdad que el año que viene no dan ganas de votar a nadie.

Descubrirse
El fanático se sintió desnudo y estúpido, lo segundo le causó estupor, bronca y vergüenza. Era como si nunca se hubiera visto, se arrepintió de tantas cosas tiradas al aire, de haberse creído tan suficiente y en ningún momento detenerse a pensar, fue tomar como valedera una postura e inmolarse en ella viendo que cualquier pensamiento contrario estaba teñido por la maldad del enemigo. Tonto, tan tonto, tan vacío y terco. Nada nuevo bajo el sol de este mundo joven pero con anhelos suicidas.Hace miles de años, Tales de Mileto, el primer filosofo, había dicho que conocerse a uno mismo era muy difícil y que por eso era más fácil hablar mal de los demás, por lo menos así salió en EL NORTE, que sigue siendo lo mejorcito de la ciudad para informarse (compren el diario, compren el diario –mensaje subliminal–). Tales, viejo de mierda que ahora no sos ni polvo de huesos, verse a uno mismo es imposible porque somos cápsulas contaminadas de desinformación, de tipos histéricos y pagos que venden ideas al mejor postor y montan circos televisivos para indignarnos de ya ni sabemos qué cosas.Y así en esa postura abstracta se nos va la vida, repitiendo como loros consignas sin sentido, mientras el país se hunde de forma inevitable.

Siempre igual
El dólar aguanta o no aguanta es una joda en la que un reducido grupo de elegidos por la guita hacen fortunas y funden pymes, mientras tanto del FMI vienen a negociar, darnos más guita para que termine en las arcas de esos que juegan a la mancha con aviones y te garchan un avestruz corriendo (innecesaria la segunda comparación, pero me pareció graciosa, así que se edita nomás) tan tobo, tan bobo, y mirás para las islas y sigue el fuego prendido ¿Cómo mierda puede ser? ¿Todavía hay lugar para quemarse? Entonces te dicen que es para criar chanchos que vienen de China y van a contaminar todo, y uno ya escucha tantas cosas que no cree en nada. Porque así de boludo es uno, pasa de creerse todo lo que le dicen a no confiar en nadie, como si eso fuera una superación.Hay que dudar, papá, dudar de todo, como decía el otro viejo Descartes que instaló la duda en el Renacimiento, y la Iglesia, que en ese tiempo no se bancaba que la gente ande dudando, le pegó una apretada del tipo retráctate y Descartes, que era muy revolucionario pero nada boludo y no andaba con ganas de que lo cocinen para la multitud enardecida, le dio una vuelta de tuerca a la teoría y los dejó a todos contentos como hizo alguna vez Galileo Galilei con lo de la tierra es redonda: “E pur si muove” (‘y, sin embargo, se mueve’ en español).Al final, siempre fuimos iguales tanto tiempo y seguimos comprando los productos enlatados.

Desmoraleja
Y se hace largo esperar la vacuna, que para colmo ya hay científicos con cara de preocupados diciendo por todos lados que no sirve para nada, que hay que esperar como cinco años para tener una verdadera vacuna y la gente los mira como diciendo “negro, ni un mes más, estamos recontrapodridos” y la revolución se huele en todos lados. (Hablando de hombres de ciencia, no me fumo más al pelado ese que sale en todos los canales retándonos por la cuarentena desde el mes de marzo más o menos. Lo odio con todo mi ser. Para colmo siempre con la misma cara de forro superado. Si sabés tanto, ¿por qué no hacés vos la vacuna, salame?)Mientras nos debatimos lo que no sabemos, pasan cosas en la ciudad. Tantas cosas que es importante que las desconozcamos, pero que nos convenzan de que estamos informados de todo.