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San Nicolás de los Arroyos
miércoles, 24 julio, 2024

Edición N° 4847

Por la elevada inflación, las bicisendas en San Nicolás no toman velocidad

A pesar de la disposición del carril vial adecuado para este medio de transporte sustentable, la actividad bicicletera vive un período de ventas por debajo de lo normal. “En Argentina es surfear la ola todo el tiempo”, manifestó un referente local. Del boom por la pandemia a la disputa contra los aumentos y la inseguridad.

bicisendas
Bicisenda ubicada sobre calle Chacabuco, entre Av. Alberdi y José Ingenieros /

Julieta Clérici
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Algunos la definen como su cable a tierra, otros como su deporte preferido. Hay quienes hacen de ella un negocio e incluso están aquellos que la utilizan como medio de transporte.
En épocas de aislamiento social cuando el ciclismo y el running fueron unas de las pocas actividades habilitadas para desarrollar al aire libre, el rubro bicicletero vivió un crecimiento económico imposible de prever.

“Si la cantidad de bicis que se vendían –durante un ritmo normal– en promedio era de entre 50 y 100 por mes, en pandemia las ventas escalaron a 150 y 200 casi”, recordaron comerciantes locales consultados por EL NORTE. Sin embargo, advierten que el panorama actual es completamente desalentador. “Este año se vendió a un ritmo de normal para abajo, si se llevan 10 al mes, hay que descorchar un champagne”, graficaron.

Boom pandémico

Cuando la necesidad exigió la reapertura de la actividad comercial, las bicicleterías volvieron al ruedo con una creciente demanda. Inicialmente la clientela buscó “entrenadores de bicicletas”, aquel “accesorio que permite transformar la bici convencional en una bici fija y ejercitar en la comodidad de tu casa”.

Unas semanas después, las actividades al aire libre con distanciamiento comenzaron a estar permitidas; entre ellas, se destacó el ciclismo. Las reparaciones y ventas de estos rodados se ubicaron al orden del día. “Todos los bicicleteros e incluso los importadores estaban sorprendidos con la gran demanda”, revelaron.

Sucedió que gracias a esta tendencia, muchos vecinos redescubrieron San Nicolás. Lugares como el molino Santa Clara, el EcoParque, la Rycsa en barrio Somisa, Theobald y el tajamar de La Emilia fueron los más elegidos. “Salidas que el ciclista tradicional ya conocía de siempre, pero que el común de la gente iba por primera vez y se asombraba”, marcaron.

Todo lo que sube, baja

Luego de la cúspide, la situación comenzó a desinflarse por las dificultades que el mercado debió sortear: entregas que demoraban más de lo normal, que una de las empresas de mayor distribución de componentes comience a quedarse sin stock imposibilitando el abastecimiento, entre otras cuestiones. “No había capacidad de proveer a todo el mercado, la demanda era mucho más grande que la capacidad de oferta que existía”, comentaron.
Además, la reposición de mercadería comenzó a dificultarse puesto que el 95% de las bicicletas suelen provenir de China y Taiwán, dos de los focos más importantes de la pandemia.

Ante esta falta, los comerciantes procedieron a graduar el stock que disponían e incluso cancelar las ventas. En consecuencia, el precio del rodado se vio incrementado de forma acelerada.

“Después de un momento de gloria, tuvimos que cuidarnos con el stock porque realmente no había precios, no se sabía cuándo íbamos a poder reponer y no era una cuestión de cada bicicletero en particular, era algo de todos los importadores”, explicaron.



Situación actual

Hoy el panorama bicicletero no dista del ajetreado escenario comercial a nivel país. Si bien este transporte a pedal representa un gasto mucho menor si se lo compara con un auto o una moto, ya que no acarrea impuestos, combustible o multas, adquirir este producto cuesta y su posterior mantenimiento también. Según detallaron referentes de este apartado laboral, una cubierta nacional sale alrededor de $10.000 y una importada $15.000.

La bicicleta mountain bike ‘base’, rodado 29, con cuadro de aluminio, transmisión de 21 velocidades y freno a disco mecánico tiene un valor aproximado entre $160.000 y $250.000, que puede ser utilizada como medio de transporte o deporte ocasional. Una de paseo con cuadro de acero oscila los $80.000 y $100.000.

Ante estos precios, aquellos que ya tienen una en su poder prefieren repararla o cambiarle sus repuestos en lugar de adquirir una nueva.

Como otros rubros, los locales deben afrontar altibajos. “En Argentina es surfear la ola todo el tiempo”, expresó un referente del sector. “Hoy el valor de las bicis está 100% ligado el dólar”, aseguraron. “Sube y ya tenés en tu teléfono a los proveedores diciendo que se actualiza el precio ‘más 8%, más 5%’. Antes no era algo que estaba tan atado, el blue subía y después se consideraba si el precio se cambiaba o no”, destacaron.



Robos y seguros

Con el aumento exponencial en el uso de este tipo de vehículos, también creció el delito. Actualmente, el foco de robo sigue persistiendo por las altas sumas de dinero que representan. “Hoy aumentó el robo de accesorios de caño y portasilla de asiento y ruedas, porque son los elementos que no se pueden atar”, advirtieron los comerciantes.

“Son bicis vistosas, siempre les aconsejo a mis clientes que no las dejen atadas en cualquier lado ya que el robo más común es cortar la linga”, puntualizaron. En tanto, revelaron que “no hay venta donde el cliente no pregunte dónde puede asegurar la bicicleta. Llegan a comprar la bici y no quieren exponerse a que se la roben”.
El precio del seguro generalmente oscila entre el 1,5% y el 3% del valor del vehículo según cada aseguradora y dependiendo de lo que cubra, porque hay distintos planes. Periódicamente solicitan a las bicicleterías un presupuesto actualizado del valor del rodado, a fin de actualizar la cuota del seguro.



Bicisendas

A principio de año, las bicisendas y ciclovías comenzaron a materializarse en San Nicolás. El Ejecutivo local proyectó una obra que promete un carril vial de casi 50 kilómetros, destinado únicamente a ciclistas. En julio se inauguró el tramo que recorre zona oeste y se suma a los recorridos ya demarcados de zona norte hacia el centro y zona sur; y de zona sur al centro y zona norte.

Sobre este particular, referentes del rubro compartieron algunos de los comentarios que reciben de sus clientes. “En general todo ciclista está contento y agradecido de contar, al fin, con las bicisendas. Las usan, pero hay muchas quejas al respecto”, revelaron.
El principal reclamo se relaciona con la falta de educación vial en la población sobre este carril, que impide su eficaz funcionamiento. “Cuando el ciclista llega a una esquina, el automovilista nunca le da paso. La prioridad es casi nula y la bici siempre tiene que frenar”, subrayaron.

Debido a este avasallamiento, los ciclistas deciden abandonar la bicisenda para circular por el lado derecho de la calle donde se topan con las puertas de automóviles estacionados que se abren. “Los choques contra el ciclista hoy se incrementaron. Por semana estamos recibiendo entre 5 y 10 bicicletas con choques; es impactante”, aseveraron.

Por último, manifestaron que muchos motociclistas se apropian de este camino: “No hay cliente que no esté sumamente enojado porque los motociclistas utilizan el carril destinado a las bicis”.



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